lunes, 5 de septiembre de 2011

FORMA Y DESCRIPCIÓN DEL BAUTISMO

Forma y descripción del bautismo


En cuanto al bautismo, bauticen de esta manera: Después de haber enseñado los anteriores preceptos, bauticen en el agua viva, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Si no pudiere ser en el agua viva, puedes utilizar otra; si no pudieres hacerlo con agua fría, puedes servirte de agua caliente; si no tuvieres a mano ni una ni otra, echa tres veces agua sobre la cabeza, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Antes del bautismo, debe procurarse que el que lo administra, el que va a ser bautizado, y otras personas, si pudieren, ayunen. Al que se inicia, le harás ayudar uno o dos días antes. Didaché (80-140 d.C.) 

No es legítimo, aparte del obispo, ni bautizar ni celebrar una fiesta de amor. Ignacio (105 d.C.) 

Y le dije: “Todavía voy a hacer otra pregunta, Señor.” “Di,” me contestó. “He oído, Señor,” le dije, “de ciertos maestros, que no hay otro arrepentimiento aparte del que tuvo lugar cuando descendimos al agua y obtuvimos remisión de nuestros pecados anteriores.” El me contestó: “Has oído bien; porque es así. Porque el que ha recibido remisión de pecados ya no debe pecar más, sino vivir en pureza.” 
Hermas (150 d.C.) 

A quienes se convencen y aceptan por la fe que es verdad lo que nosotros enseñamos y decimos, y prometen ser capaces de vivir según ello, se les instruye a que oren y pidan con ayunos el perdón de Dios para sus pecados anteriores, y nosotros oramos y ayunamos juntamente con ellos. Luego los llevamos a un lugar donde haya agua, y por el mismo modo de regeneración con que nosotros fuimos regenerados, lo son también ellos: en efecto, se someten al baño por el agua, en el nombre del Padre de todas las cosas y Señor Dios, y en el de nuestro salvador Jesucristo y en el del Espíritu Santo. Porque Cristo dijo: “Si no volvieren a nacer, no entrarán en el reino de los cielos,” y es evidente para todos que no es posible volver a entrar en el seno de nuestras madres una vez nacidos. Y también está dicho en el profeta Isaías el modo como podían librarse de los pecados aquellos que habiendo pecado se arrepintieran: “Lávense, vuélvanse limpios, quiten las maldades de sus almas, aprendan a hacer el bien.” Justino Mártir (160 d.C.) 

A un soldado de la autoridad civil se le debe enseñar a que no mate a los hombres y a que se niegue a hacerlo si se le ordenara, y también a negarse a prestar juramento. Si él no está dispuesto a cumplir, se le debe rechazar para el bautismo. Un comandante militar o un juez de la corte que esté activo tienen que renunciar o ser rechazados. Si un candidato al bautismo o un creyente busca convertirse en soldado, tendrá que ser rechazado por haber despreciado a Dios. Hipólito (200 d.C.) 

No hace diferencia alguna el que uno se bautice en el mar o en un estanque, en un río o en una fuente, en un lago o en un recipiente: ni hay diferencia entre aquellos que Juan bautizó en el Jordán y los que Pedro bautizó en el Tíbet, así como no recibió ni más ni menos en orden a la salvación aquel eunuco a quien Felipe yendo de camino bautizó en una agua que encontraron por casualidad. Todas las aguas, en virtud de la cualidad de su mismo origen primero, llevan a cabo el misterio de la santificación por la invocación de Dios: entonces sobreviene al punto el Espíritu del cielo y permanece sobre las aguas, santificándolas con su propia virtud para que, una vez así santificadas, queden impregnadas de fuerza santificadora. Tertuliano (197 d.C.) 

El bautismo prepara el camino para el Espíritu Santo, que ha de venir, con la expulsión del pecado que la fe obtiene por gracia con el sello impuesto en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Tertuliano (197 d.C.) 

Esto de que un ángel intervenga en el agua, aunque parezca cosa nueva tiene un precedente que era imagen de lo que había de suceder: Un ángel intervenía en la piscina de Betsaida removiendo las aguas. Estaban al acecho los que sufrían enfermedades, pues el que se adelantaba a bajar al agua dejaba de sentirse enfermo una vez bañado. Esta curación corporal era una imagen para explicar la curación espiritual. Tertuliano (197 d.C.) 

Luego, al salir del baño, somos ungidos con la santa unción, según aquella práctica antigua por la que los sacerdotes solían ungirse con el aceite de un cuerno, como Aarón fue ungido por Moisés. Y a causa del crisma, que significa unción, nos llamamos cristianos, es decir, ungidos... De este modo, la unción resbala sobre nosotros de una manera carnal, pero aprovecha de una manera espiritual, de la misma manera que el mismo bautismo que es un acto carnal por el que somos sumergidos en el agua tiene el efecto espiritual de liberarnos de los pecados... Luego se nos imponen las manos en forma de bendición, mientras se llama y se invita al Espíritu Santo... Y el Espíritu Santísimo desciende gustoso del Padre sobre los cuerpos purificados y bendecidos, y también sobre las aguas del bautismo en las que, como reconociendo su santa sede, descansa, como cuando bajó en forma de paloma hasta el Señor. Tertuliano (197 d.C.) 


Sólo es verdaderamente bautizado “de arriba” en el Espíritu Santo y en el agua el que ha “muerto al pecado,” y ha sido verdaderamente “sumergido en la muerte de Cristo,” y ha sido “sepultado con él” en un bautismo de muerte. Orígenes (225 d.C.) 



 LA AUTORIDAD MAXIMA: LA PALABRA DE DIOS


Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Mateo 28:19 

Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados. Juan 3:23 

Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Hechos 8:38 
 

BENDICIONES

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